Bievenidos a #EstaciónBrasil2014

Brasil, a prueba

Alberto Torres
EL UNIVERSAL inicia hoy una cobertura especial previa al Mundial; visitaremos seis de las 12 sedes y hablaremos de sus estadios, la economía y las protestas sociales

 

[email protected]

No existe en el mundo otro país cuya historia y vida social estén tan ligadas al futbol. Cuando se dice Pelé, Neymar, Ronaldinho, Kaká, Hulk, Maracaná, la Verdeamarelha, el jogo bonito, la gambeta, el Scratch du Oro, sí, en efecto, se habla de Brasil. Cuando se piensa en sol y playa, Copacabana, garotas de Ipanema, mujeres bellas, cuerpos esculturales, bikinis, samba, carnaval y bossa nova, también se habla de este país. Son sus marcas más populares. Luego están las favelas, esos lugares exóticos, peligrosos y paupérrimos de las películas.

En el mundo de las marcas internacionales, al Made in Brasil casi nadie lo asocia con la dictadura militar, la represión social, la corrupción, la segregación, el racismo, una vida con una inflación surrealista; mucho menos se habla de los cartolas, esos reyezuelos del futbol que se han convertido en los mandamás a nivel mundial, que mueven miles de millones de dólares y son casi intocables.

En 2014, los ojos del mundo estarán puestos en este país. Entre el 12 de junio y el 13 de julio, la Copa del Mundo será disputada por 32 selecciones de los cinco continentes, entre ellas, México. Un evento que será la mayor ventana para que Brasil muestre al planeta su potencial y confirme lo que su mercadotecnia se ha empeñado en proyectar como “El Gigante del Sur”.

A cuatro meses para que dé inicio la XXI Copa del Mundo,

EL UNIVERSAL viajó a esta nación y recorrió más de 6 mil 870 kilómetros. Visitamos seis de las 12 sedes mundialistas, además de Santos, ciudad en donde estará la Selección Mexicana.

Nos adentramos en una nación en la que el balompié ha sido su estandarte de identidad, cuna de los mejores futbolistas a nivel mundial con un juego mágico, de toque y gambeta, que impone otro ritmo al juego europeo de pases largos y sincronizados que los ingleses popularizaron a principios del siglo XX.

EL MÁS CARO

Este Mundial es ya el más polémico. Se ha colocado, según cifras oficiales, como el más caro de la historia para su realización: 3 mil 400 millones de dólares, más gasto que la Copa del Mundo de Sudáfrica y Alemania juntas. Y para los aficionados será también uno de los más caros. De acuerdo con cifras del programa oficial de alojamiento de la FIFA, Match Hospitality, una noche en Río de Janeiro costará en promedio unos 460 dólares, cuando en Johannesburgo se dormía por 200.

COMPLICADA LOGÍSTICA

También será uno de los más complicados por la logística de transportación. Brasil es el quinto país con mayor extensión territorial del mundo: 8.5 millones de kilómetros cuadrados. Por la distancia que existe entre las ciudades será necesario tomar vuelos en aeropuertos con una infraestructura reducida y que aún están en construcción. Ante el caótico tráfico en las ciudades, habrá que llegar un día antes y promediar de una a dos horas de traslado a los estadios.

EL ITINERARIO

Nuestro recorrido inicia en la ciudad de Sao Paulo, la capital financiera y cosmopolita de este país, donde el jueves 12 de junio arrancará el Mundial en la nueva Arena del Corinthians, con el encuentro entre las selecciones de Brasil y Croacia. De ahí viajaremos a la ciudad portuaria de Santos y visitaremos el legendario Club Santos, el lugar donde el Tri se concentrará y entrenará durante el Mundial y que ha sido hogar de estrellas del futbol como Pelé y Neymar.

Luego volaremos hasta el nordeste y visitaremos las ciudades donde la Selección Mexicana enfrentará a Camerún, Brasil y Croacia. Comenzaremos por Natal; recorreremos la costa atlántica hasta Fortaleza y luego iremos a Recife. Visitaremos los estadios mundialistas y veremos el estado que guardan estas ciudades antes del Mundial en rubros como la infraestructura turística, la transportación y la seguridad.

Este viaje termina en Río de Janeiro, la capital e ícono de Brasil. Ahí, el 13 de julio se disputará la final del Mundial en el estadio Maracaná, considerado el templo del futbol en ese país y que ahora luce un nuevo rostro, pero envuelto en la polémica por el costo de la remodelación con dinero público y su posterior privatización.

 

Te invitamos para que también nos sigas a través de Facebook Twitter

En video

{{video.node.date}}