En Santos

La ciudad donde vivirá el Tri en Brasil

Alberto Torres
Si quieres ir al Mundial de Brasil 2014, conoce un poco de la ciudad donde estará la selección mexicana. ¿Qué comer, dónde tomar, dónde hospedarte? Conócelo

 

@univ_deportes

Santos, Brasil.- Esta isla vio nacer y crecer a estrellas del balompié como O Reí Pelé, Neymar o Robinho. Aquí se respira futbol. Muchos de sus habitantes les han visto en persona o dicen saber  de alguien que los conoce. En las calles se cuentan sus historias: "aquí viene a comer", "allí le gusta estar", "ese es su lugar favorito". Esta ciudad que tiene el puerto más grande de América Latina, el jardín frontal de playa más extenso del mundo y es uno de los balnearios más importantes de Brasil será el hogar de la Selección Mexicana durante el Mundial.

Para aquellos aficionados mexicanos que visiten São Paulo, esta ciudad portuaria ubicada a 72 kilómetros, a una hora por carretera, debe ser visita obligada. El viaje de ida y vuelta desde la capital paulista se hace en un sólo día. Se puede rentar un coche para tener mayor movilidad o se puede llegar en autobús con salidas cada media hora entre estos dos destinos.

Al no ser sede mundialista, este balneario podrá ofrecer a los viajeros un lugar de hospedaje lejos del intenso tráfico y del flujo de visitantes que tendrá São Paulo. Para los aficionados mexicanos que quieran seguir de cerca al Tri y asistir a alguno de sus entrenamientos públicos en el Centro de Entrenamiento O Reí Pelé de esta ciudad, hospedarse aquí puede ser opción.

Aunque se deberá tomar en cuenta la complicada logística para llegar a los partidos del Tri de la primera ronda mundialista, en las ciudades del norte de Brasil. El traslado puede llevar hasta un día entero. Aquí no hay aeropuerto y los más cercanos están en São Paulo. Ningún vuelo a Fortaleza, Natal o Recife es directo, se hace una o dos escalas. Así que a diferencia del viaje en vuelo charter que la Selección Mexicana hará, los aficionados enfrentarán un peregrinaje.

Las playas, la belleza de Santos

El principal atractivo de Santos es la belleza de sus playas públicas. A diferencia de México, donde el Gobierno permite construir edificios casi pegados al mar, en Brasil la legislación lo prohíbe. El resultado, cientos de metros cuadrados de arena dorada donde se lleva a cabo la vida social, cultural y deportiva de esta ciudad, con un clima promedio de 28 a 30 grados, aún en el invierno austral.

Por las mañanas o las tardes, cuando el sol pega menos fuerte, estas playas se llenan de cientos de personas que vienen a refrescarse en el mar, a broncearse y hacer ejercicio. Ya sea correr o dar largos paseos en bicicleta, en patines o patineta y disfrutar del jardín frontal de playa más largo del mundo, inscrito en Libro de Record Guiness, con sus casi seis kilómetros.

Las postales del atardecer en estas playas son de las mejores en Brasil. Con el Sol de fondo, a contraluz se puede ver alejarse los inmensos buques que zarpan del puerto o los enormes cruceros turísticos que están por llegar, mientras surfistas y decenas de aficionados al futbol aprovechan los últimos rayos de luz.

Entre los principales puntos turísticos de Santos, además de sus playas, destaca el Acuario Municipal, uno de los más grandes de Brasil. También está el Museo del Café Brasileño, el Orquidario Municipal, el Jardín Botánico Chico Mendes y el Panteón de los Andradas. Para disfrutar de la mejor vista aérea de la ciudad se debe tomar le teleférico para llegar hasta la cima del Monte Serrat, y de paso visitar la Estación del Valongo.

El fútbol, una pasión santista

Para respirar la pasión que esta ciudad tiene por el fútbol se debe visitar el Museo Memorial de las Victorias o Memorial das Conquistas, en el Estadio Urbano Caldeira, en el barrio de Vila Belmiro, muy cerca de donde entrenará el Tri en Jabacuara.

En este museo se puede dar un paseo a través de fotos, vídeos y documentos, por las hazañas y la historia del Club Santos, aquel donde toda su carrera profesional jugó Pelé. Se puede ver el primer contrato de éste futbolista, cuando en aquel entonces era apodado por sus amigos como "Gasolina". También están los tenis con los que Neymar metió el gol que la FIFA premió como el mejor del 2011. La visita cuesta 10 reales, unos 60 pesos, e incluye la entrada al museo y al estadio.

Otro atractivo para los apasionados del fútbol será el Museo de Pelé, que sigue en construcción y que estará ubicado en la avenida costera frente a la playa. Las autoridades de Santos esperan que quede terminado para mayo de este 2014 y durante el Mundial se convierta en una de las principales atracciones turísticas para los cientos de visitantes que llegarán aquí también a través de los cruceros que recorrerán las costas brasileñas.

Dónde comer, beber y hospedarse

El mejor lugar para hospedarse en Santos es frente a la playa o en calles cercanas a la avenida costera Presidente Wilson, sobretodo aquí en la zona del Barrio Gonzaga, donde se encuentra la mayor zona de restaurantes, cafés, bares y centros comerciales. Cae la tarde en Santos. Y la vida nocturna comienza a surgir.

La cervecería Point 44, una chopería como le llaman aquí, según recomendaciones de torcedores, aficionados al fútbol, será uno de los mejores lugares de la ciudad para ver los partidos del Mundial por televisión. Es tradición que en este lugar, por cada gol del Santos o la selección de Brasil, regalen un chop de cerveza a cada comensal. Muy cerca, en la calle Doutor Tolentino Figueiras está la Cantina Di Luca, famosa porque hasta hace unos meses, aquí Neymar venía a comer espaguetti con jamón, cuando todavía era jugador del Club Santos.

En el Centro de la Ciudad se encuentra el llamado Casco Antiguo, al extremo Oriente de esta isla. Un lugar de mucha historia. Aquí está la Catedral y el Museo del Café, pero por las noches el barrio se transforma en algo menos amigable: las calles obscuras sirven como punto de venta de drogas y prostitución, y son hogar de decenas de personas en situación de calle, en su mayoría adictas. Contra toda recomendación recorremos estas aceras.

Pagode (una especie de música de perreo brasileño) y funk salen con estruendo de bocinas destartaladas y se mezclan con una balada romántica de Roberto Carlos que sale de otro lado. La música y las luces moradas o verdes de estos bares y cantinas compiten haciendo guiños a los clientes frecuentes, en su mayoría trabajadores del puerto: estibadores, choferes y obreros. Aquí está la otra cara de la ciudad. Sin el aire moderno y refinado de la Cantina Di Luca o del Point 44, aquí también se vive la pasión por el fútbol y son punto de encuentro de torcedores.

Tras varios chops lo más recomendable es pasar la noche en este puerto. En Brasil está prohibido manejar aunque se haya bebido una sola cerveza. Ante el incremento de accidentes de tránsito hay una ley cero tolerancia. Por la mañana regresaremos a São Paulo para dirigirnos al aeropuerto de Congonhas y volar a Fortaleza, donde el Tri enfrentará su partido más complicado de la primera ronda enfrentando a la selección brasileña.

 

 

 

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