La segunda

Historia de los Mundiales. Italia 1934

La sede

Figura

Goleador

El Tri

Campeón

Resultados

Curiosidades

Equipo ideal

Archivo
La segunda Copa del Mundo estuvo marcada por la presencia de Benito Mussolini, quien presionó a los futbolistas italianos para ganar el título; el Tri otra vez tuvo una pésima actuación

@Univ_Deportes

 

daniel.blumrosen@eluniversal.com.mx

 

Benito Mussolini, aquel dictador italiano pieza clave en la Segunda Guerra Mundial, sabía poco de futbol, aunque lo suficiente para dimensionar la importancia que tiene en el pueblo.

 

Es por eso que no estuvo dispuesto a fracasar por segunda vez. Tras fallar en su intento por albergar la Copa del Mundo de 1930, Italia obtuvo la sede para la segunda edición, esa que la Squadra Azzurra se adjudicó con buen futbol, muchas patadas, polémicas arbitrales y buen empujón, cortesía de El Duce.

 

Mussolini quería elevar su popularidad... Y halló en el balompié a un poderoso aliado.

 

Certamen sui géneris, marcado por la sombra del conflicto bélico universal que se desató poco más de un lustro después. A diferencia de lo sucedido en Uruguay, los participantes se jugaron todo en 90 minutos. El objetivo eran batallas sin mañana, modus vivendi en la República Social Italiana.

 

Después del boicot europeo a la I Copa del Mundo, sólo Argentina y Brasil asistieron a la segunda. Estados Unidos y Egipto completaron el diminuto grupo de combinados no pertenecientes al viejo continente.

 

Pero la verdadera polémica estuvo en esos hombres que suelen ser blanco de insultos por parte de todos los aficionados. Jamás pudo comprobarse, mas Italia 1934 quedó marcada por la controversia arbitral. Varios de los jueces que dirigieron partidos en el evento fueron suspendidos de por vida al volver a sus países.

 

La Nazionale cumplió los pronósticos, y evitó las supuestas amenazas de Mussolini, al levantar el trofeo el 10 de junio de 1934, ante la algarabía de su pueblo, en el que destacaba su dictador.

 

El camino no fue sencillo. Los dirigidos por Vittorio Pozzo sólo resolvieron con facilidad su choque de la ronda preliminar (7-1 sobre Estados Unidos). En los demás, la pasaron mal. Salieron adelante gracias a polémicas decisiones de los silbantes.

 

Se impusieron a España en cuartos de final, pero tuvo que jugarse un segundo partido. Igualaron a uno, con tiempos extra incluidos, la tarde del 31 de mayo. Al día siguiente, ganaron por la mínima diferencia. Cotejo pitado por el suizo René Mercet, quien anuló dos anotaciones legítimas de la Furia Roja, que terminó con cuatro futbolistas lesionados.

 

El silbante fue sancionado a perpetuidad por la federación de su país y expulsado de la FIFA.
También hubo irregularidades en la semifinal, contra Austria. Italia se llevó la victoria (1-0), con anotación de Enrique Guaita, quien estaba en claro fuera de juego. No fue sancionado por el árbitro sueco Ivan Eklind, quien fue invitado a cenar por Mussolini la noche anterior.

 

El escandinavo fue "premiado" con la final. Hasta ahora, es la única ocasión que un mismo juez actúa en semifinales y el duelo por el cetro.

 

Los locales obtuvieron el primero de sus cuatro títulos mundiales con una dramática victoria sobre Checoslovaquia (2-1). La Squadra Azzurra caía a 10 minutos del final, pero Raimundo Orsi la volvió a la vida con un tanto. Ángelo Schiavio inclinó la balanza en el primer tiempo extra (95').

 

Italia lo consiguió. Sus jugadores entraron a la bóveda celestial... Y salvaron la vida, porque aquel hombre que se encargó de ver a su selección triunfar les había asegurado que "victoria o muerte".

 

LA PARTICIPACIÓN DEL TRI

 

El primer eslabón de la cadena de frustraciones tricolores elaborada por el acérrimo rival fue colocado hace ocho décadas.

 

La Selección Mexicana cruzó el Océano Atlántico, llegó a Italia, pero no jugó la II Copa del Mundo a causa de Estados Unidos.

 

De nada le valió imponerse tres veces a Cuba en la eliminatoria (3-2, 50 y 4-1). La Federación Estadounidense mostró interés de volver a disputar el máximo certamen futbolístico del planeta, mas lo hizo de forma tardía. Lo único que pudo hacer la FIFA fue ofrecerle un juego de reclasificación ante el Tricolor.

 

La molestia de la Federación Mexicana fue grande, por lo que resultó imposible ponerse de acuerdo en cuanto a la sede del encuentro. No hubo más que jugarlo en Roma, el 24 de mayo, tres días antes de la inauguración.

 

El equipo entonces dirigido por Rafael Garza Gutiérrez Récord tenía en Luis Pirata Fuente a uno de sus atacantes más letales, pero el estratega optó por no incluirlo en la alineación.

 

Manuel Alonso puso adelante a los mexicanos (23'). Todo era felicidad... Hasta que un chico de Aldo Donelli comenzó a protagonizar una de las historias más peculiares del soccer.

 

Su habilidad, potencia y sangre fría en el área contrincante le permitieron marcar un póquer frente al Tricolor (28', 32', 73' y 87'). Las ilusiones de asistir a la segunda edición del Mundial se desvanecieron ante el talento de un hombre que no tuvo futuro en el balompié. Menos de una década más tarde, ya había sido entrenador de los equipos de futbol americano Acereros de Pittsburgh y Cafés de Cleveland.

 

El delantero Dionisio Mejía otorgó cierta esperanza con su anotación (75'), la que acercó a los mexicanos (2-3). Todo terminó con el cuarto festejo de Donelli, quien hizo el único gol estadounidense en el revés frente a Italia (1-7), dentro del Mundial.

 

La Selección Nacional controló el balón durante gran parte del cotejo. Le sirvió de poco. El adversario la aniquiló al contragolpe. Los norteamericanos ni siquiera pelearon por el esférico tras la expulsión del defensa Antonio Azpiri. El árbitro egipcio Mohammed Yossouf le mostró la tarjeta roja al inicio del complemento.

 

Doloroso revés (2-4) para un grupo que debió jugar varios partidos en el viejo continente con el fin de recaudar fondos que le permitieran volver a México.

 

Gira en la que Récord sí utilizó al Pirata, cuya potencia, velocidad, talento y contundencia, enamoraron a la directiva del Racing de Santander de España. El entonces futbolista del Club España, emigró con tan sólo 20 años de edad.

 

mcs

Te invitamos para que también nos sigas a través de Facebook Twitter

La sede

Figura

Goleador

El Tri

Campeón

Resultados

Curiosidades

Equipo ideal

En video

{{video.node.date}}