Sede del Mundial

Recife, ciudad de playas paradisiacas

Aquí se mezclan las culturas indígenas, africanas y europeas y dan paso a la cultura pernambucana

@Univ_Deportes

Es el puerto más próximo a las costas de África. Aquí se mezclan las culturas indígenas, africanas y europeas y dan paso a la cultura pernambucana. Un mezcla especial del nordeste brasileño. Esta ciudad es las más rica en atractivos y cultura de las tres donde la Selección de México jugará.
Sin embargo, aquí es donde los aficionados tendrán los mayores problemas para llegar al estadio, que está ubicado fuera de la ciudad a unos 20 kilómetros de la ciudad, sin un transporte directo, con el acceso restringido a taxis y automóviles durante la Copa del Mundo, ya que los estacionamientos del estadio deben comprarse y reservarse con antelación.
Ubicada a pie de playa la ciudad ofrece grandes atractivos siendo las playas la mejor diversión. Pese a que aquí es la región donde más ataques de tiburón a personas se han registrado en Brasil. Sólo se debe tener precaución. Los pernambucanos tienen sus propias recomendaciones, siendo la número uno no orinar dentro del mar porque eso los atrae. Mito o verdad, usted sabrá si lo acata.
Las mejores zonas para hospedarse son playa Boa Viagem y Pina. Ahí están los mejores hoteles, la vida nocturna, los restaurantes, los centros comerciales y se tiene cerca estaciones del metro para desplazarse al Centro.
La zona Centro es la más rica en historia y belleza arquitectónica. Se dice que Pernambuco es para Brasil lo que Venecia es para Italia. Llena de canales, islas y puentes, por las tardes y las noches la ciudad se transforma. La iluminación de los puentes le dan una apariencia distinta al caótico panorama que se puede ver en estas zonas en el día por estar llena de comercios, tumultos y mucha miseria.
El Centro Histórico esta siendo revitalizado, las antiguas casas son siendo rescatadas y pintadas. Se han abierto algunos bares y restaurantes y el canal del puerto es remodelado con casas de artesanía, galerías de arte y regularizando los tradicionales paseos en bote.
En este lugar se encuentra el Punto Cero, el lugar donde nació la ciudad y que se toma como referencia para todas las direcciones. Desde aquí se tiene acceso a museos y se puede mirar las antiguas sedes de los bancos más poderosos de Brasil de aquella época.
Aquí en esta zona se puede tomar los paseos en bote por los canales de Recife o se puede mirar desde el malecón el desfile de yates que se forma en las mañanasx o en las tardes, en los que pasa la socialité pernambucana y brasileña, en sus lujosas embarcaciones y con música que retumba por los cuatro puntos cardinales.
La cocinan pernambucana es de las más ricas y con mas tradición en Brasil. Pro la mezcla de ingredientes y las receta que conjuntan la cultura indígena, africana y europea. Son comunes las peixadas, las moquecas, carne del sol, dobrsdinha, buchada, sarapatel, chambarin, gallina cabidela y feijoada pernambucana.
El restaurante más famosos de comida pernambucana de autor se llama Cocinando Escondidinho. Aquí ese puede pedir un menú de degustación con porciones pequeñas de los platillos más representativos.

Olinda, la ciuda barroca y colonial
Muy cerca de Recife se encuentra Olinda. La ciudad antigua, con uno de los carnavales más famosos de Brasil, una danza de muñecos gigantes que bailan al ritmo de frevo. Aquí la cultura africana está muy presente. El centro de esta ciudad está lleno de iglesias y construcciones barrocasy caseríos coloniales que albergan cafés, galerías de arte y museos.

Puerto de Gallinas, las playas paradisiacas
Ubicada a 81 kilómetros al Sur de Recife, esta localidad es uno de los balnearios más exuberantes y famosos del nordeste y de todo Brasil. Debido a las formaciones de coral y recife, aquí se han formado piscinas naturales en donde se pude nadar en agua caliente y cristalina.
Puerto de gallinas tiene una de las vidas nocturnas más agitadas de Brasil, en la playa, restaurantes y hoteles arman fiestas que comienzan por la tarde y terminan hasta entrada la madrugada. Es un punto turístico que todo brasileño quiere conocer. Es como el Cancún brasileño, sin tener toda a magnitud de la infraestructura, aunque sí posee hoteles grandes con piscinas, resorts, posadas y hostales, por lo que el hospedaje es variado y para todos los gustos.

Estando en Puerto de Gallinas se puede tomar un bote e ir hasta Maracaípe, un pequeño oasis en medio del mar a tres kilómetros de distancia, en donde se puede nadar, esnorquelear y mirar el caos de yates y botes que se arma ante la presencia de tantos turistas.
Recife sin duda será la ciudad que más atractivos ofrezca a quienes por motivos de la Copa del Mundo lleguen aquí. Sin ir más lejos de esta ciudad, las playas de Boa Viagem y Pina ofrecen buena arena y aguas cálidas para refrescarse.

mcs

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