Desde el centro de la República, la afición apoya al equipo nacional en Brasil

Megafestejo en las calles del DF

Ariel Ojeda
El Zócalo de la ciudad de México se llena de seguidores al Tri por su debut mundialista

[email protected]

Alrededor de 50 mil aficionados celebraron el triunfo de México sobre Camerún en el Zócalo capitalino, donde se instaló una pantalla de 18 metros de largo por 10 de alto y otras dos de tamaño inferior.

Algunos llegaron a la Plaza de la Constitución desde las 7:30 de la mañana, como Antonio Shesman y sus 15 familiares para ver en un mejor lugar el debut de México en el Mundial.

“Estábamos esperando este momento para venir al Zócalo y estar con toda la gente, porque en mi familia somos muy futboleros. Desde hace tiempo planeamos venir para ver los partidos, junto a toda la gente. Vivimos cerca y vamos a venir a los otros partidos, primero Dios, bueno no, primero ganemos”, comentó Antonio.

Con el paso de los minutos, la plancha del Zócalo se llenó. La mayoría llegó portando la playera de la Selección; quienes no la vestían podían comprarla en alguno de los puestos ambulantes sobre Reforma. Sólo debían pagar 100 pesos.

Israel Mexía Téllez, de 34 años de edad, llegó a las 10:30 de la mañana envuelto en la bandera nacional. “Yo estoy muy orgulloso de ser mexicano y vine a echarle porras a la Selección, sé que son mejores que Camerún y van a ganar”.

Llegó sólo desde Vallejo y aunque es su primera vez, quedó encantado con el ambiente: “Se siente padre, es como si estuvieras en una grada del estadio”.

Otros, como Francisco, prefirieron ir al Monumento a la Revolución para ver el partido, porque allí no va tanta gente como al Zócalo. Y fue verdad, pues de acuerdo con personal del Gobierno de la Ciudad de México, sólo se concentraron 150 personas.

Francisco, de 45 años, comentó orgulloso que faltó a su trabajo para ir a ver el partido. A la Plaza de la República llegó desde las 10 de la mañana, porque “aquí se siente más emoción, nos metemos más al partido, se siente más motivación”.

Cristian Salazar llegó una hora antes que Francisco y reconoció que también dejó de hacer sus labores para apoyar a la Selección: “Falté a la escuela para venir a ver el partido, no todos los días se juega un Mundial”.

La Plaza de la Constitución se llenó de ambulantes que ofrecían playeras, sombreros, pelucas, trompetas y más artículos tricolores.

Cuando arrancó el partido estallaron los gritos, los aplausos y los silbidos, en un apoyo incondicional al Tri. “¡Corre!, ¡pásala!, ¡quítasela! ¡por la banda!”, gritaron algunos hacia los monitores de gran tamaño.

Aún conscientes de que el árbitro colombiano no los escuchaba, le chiflaron, se la mentaron y le gritaron de todo cuando anuló dos goles al Tri.

Hasta que llegó el anhelado gol por conducto de Oribe Peralta. La Plaza de la Constitución tembló con los saltos y los cánticos. El Cielito Lindo se escuchó fuerte, y todavía hubo quienes empezaron a lanzar la invitación para continuar con el festejo en el Ángel de la Independencia.

Te invitamos para que también nos sigas a través de Facebook Twitter

En video

{{video.node.date}}