Así es el futbol
Así es el futbol
Miguel España

COLUMNAS ANTERIORES

18/09/2015 - 12:54
07/07/2014 - 06:18
03/07/2014 - 00:04
24/06/2014 - 00:10

Cita histórica

No te pierdas la columna de Miguel España

elcapiespana@gmail.com

En un Mundial lleno de sorpresas, derrotas históricas y demás curiosidades, la final enfrentará por tercera ocasión a Alemania y Argentina, convirtiéndose en el duelo más repetido en esta instancia. Los alemanes podrían poner fin a la creencia de que América es para los americanos, mientras los argentinos pueden encumbrar a su principal futbolista; Lionel Messi tiene en sus pies la posibilidad de entrar al selecto grupo de los mejores jugadores de todos los tiempos.

Será un partido contrastante, con dos estilos de juego diferentes y un rendimiento disparejo. Los finalistas superaron sus cruces de semifinal con libretos  distintos. Por un lado los germanos hicieron pomada a los anfitriones en un encuentro memorable que ganó quien jugó más al futbol a lo largo del torneo. Los brasileños mostraron un estilo que parece al revés desde hace algún tiempo, se han olvidado de la pelota para introducir un juego duro y pragmático, cuesta trabajo recordar un conjunto amazónico con tan poca creatividad al frente, incapaz de realizar más de tres pases en la media cancha del rival. Muy distinto a lo que realizaron los teutones, con un trabajo de equipo y de continuidad ejemplar; manejan perfectamente los tiempos, el tiqui taca de la etapa española es mejorado al desarrollar más velocidad, verticalidad y precisión. Un claro ejemplo es Toni Kroos, el mejor pasador del mundial, mientras en ataque, además de exhibir gran movilidad en sus líneas, complementada por el poder físico alemán, tenemos a Thomas Müller, quien participa en todo tipo de tareas defensivas y llega constantemente al área contraria para sumar diez goles, proyectándose como futuro máximo goleador del certamen, por ahora en posesión de su compañero Miroslav Klose.

Por el otro lado, y después de 24 años, los argentinos llegan más fortalecidos en lo anímico que en lo futbolístico a la cita final. El técnico arma mejor las piezas del rompecabezas para acoplar al conjunto en 40 metros, el cuadro luce compacto y apela a la fuerza de una defensa que en un principio parecía frágil, pero que ahora ostenta toda la experiencia de un equipo canchero. Sin embargo el crecimiento viene de ensanchar la estirpe de la mentalidad competitiva que siempre los caracteriza, para dejar que Lionel Messi, sorprendentemente venido a menos, les regale alguna de sus pinceladas y así poder alcanzar la gloria deportiva de los mundiales en una oportunidad soñada, en un escenario tapizado con sus paisanos en las tribunas y, por si fuera poco, en territorio brasileño.

Después de 64 juegos conoceremos al campeón en un cierre que recuerda la final de Italia 90, cuando los alemanes llegaban como el mejor ataque y partían como favoritos tras superar todo obstáculo que se pusiera enfrente, con una propuesta futbolística demoledora, aunque también habría que recordar que el triunfo alemán estuvo marcado por un penal polémico del árbitro Edgardo Codesal. Aquella vez fue un duelo ríspido, complicado y de mucha marca por parte de los argentinos. Ojalá este domingo en Maracaná llegue un gol rápido para que el partido se desarrolle en otras condiciones, para que se rompan los esquemas tácticos y se erradique el miedo a cometer errores o el temor de perderlo todo, que los jugadores con talento encuentren espacios y rindan homenaje a un mundial marcado por el triunfo del buen futbol, las sorpresas y los récords.

Te invitamos para que también nos sigas a través de Facebook Twitter